Te pertenezco.
Yo… te pertenezco.
Lo repetí en mi mente, quizá
para convencerme de que era verdad,
entonces pensé, ¿por qué no puedes ser mía?
Solo tú,
solo un poco…
desde ahora hasta el amanecer,
¡el tiempo justo para ser feliz!
El tiempo justo para dejarnos llevar,
para abrazarnos, para un beso,
para prometernos no separarnos jamás.
Pero no le perteneces a nadie.
No te pertenezco, no pertenezco a nadie.
¡Qué tonta soy al pedírtelo ahora!
Sé bien lo que significa partir,
irme lejos, abandonar.
No me hagas sentirlo de nuevo.
Ojalá me pertenecieras,
ojalá no pensaras en nada más que en mí, en tus manos, en tus brazos.
Ojalá estuviera ahí…
en cada pensamiento, en cada gesto,
en esta vida, ¡aunque solo fuera por un minuto!
Vincenzo Calafiore
Nuestro sentido del olfato es una herramienta extraordinaria, capaz de detectar una gama sorprendentemente amplia…
Desde la estación Passeig de Gràcia (L2, L3, L4), descender al metro es solo el…
Ahora por fin puedo admitir sin miedo que soy un ladrón. ¡Sí! Soy el ladrón…
Los incendios en la Patagonia ya arrasaron más de 230.000 hectáreas (Superficie comparada con casi…
"...una vida sin "sentido" no es vida, es un viaje sin destino, de muchos caminos,…
Abrir las ventanas cuando llueve es un gesto que muchos evitan instintivamente. La idea de…