Cuando el mando se convierte en humanidad: el gesto silencioso del Almirante Sergio Liardo

por Paolo Fedele
Vice Secretario Nacional de USIM *

Ha pasado muy poco tiempo desde la toma de posesión del nuevo Comandante General del Cuerpo de Capitanías de Puerto – Guardia Costera, el Almirante Sergio Liardo, y sin embargo la huella que ya ha dejado es profunda, auténtica y destinada a perdurar.

Quienes lo conocían hablaban desde hace tiempo de su gran humanidad, de su cercanía natural a las mujeres y a los hombres del Cuerpo. Hoy, esos relatos encuentran confirmación en un gesto tan sencillo como extraordinario, capaz de conmover y de devolver un nuevo significado a la palabra “mando”.

El Almirante Liardo quiso disponer personalmente de la lista de cumpleaños de todos los miembros de la Guardia Costera. Cada día, sin alardes y sin intermediarios, contacta directamente a quienes celebran su cumpleaños para transmitirles sus felicitaciones. Una llamada telefónica, una palabra amable, un pensamiento sincero. Un gesto que no nace del protocolo, sino del corazón.

En una época en la que las distancias parecen inevitables y los cargos corren el riesgo de convertirse en muros, este acto rompe toda barrera jerárquica y devuelve centralidad a la persona. Es el mensaje poderoso de un Comandante que elige estar presente, que reconoce a cada mujer y a cada hombre no solo como parte de una organización, sino como un ser humano, como un hermano o una hermana del mar.

Un gesto de rara belleza moral. Un signo de hermandad salina, de profunda pertenencia, de respeto mutuo. Porque liderar no significa únicamente dar órdenes, sino saber escuchar, recordar y estar.

Y en esas llamadas diarias, aparentemente pequeñas, se encierra toda la grandeza de un Comandante que ha decidido poner la humanidad en el centro de su servicio.

* Recibimos y publicamos