Barcelona refuerza la Guardia Urbana en Sant Andreu: nueva Unidad Territorial Nocturna ya en funcionamiento
Barcelona refuerza la seguridad nocturna en el distrito de Sant Andreu. Desde este fin de semana, ya en funcionamiento, la Guardia Urbana ha activado por primera vez una Unidad Territorial Nocturna autónoma dedicada exclusivamente al barrio, con el objetivo de mejorar la respuesta a las demandas de seguridad y convivencia vecinal.
La decisión fue anunciada por el Ayuntamiento de Barcelona mediante un comunicado oficial, en el que se explica que la nueva organización permitirá una gestión más directa y eficaz de los recursos en el territorio. Hasta ahora, Sant Andreu compartía el servicio nocturno con los distritos de Horta-Guinardó y Nou Barris. Con la reorganización, Sant Andreu contará con su propia unidad operativa nocturna, mientras que Horta-Guinardó y Nou Barris seguirán operando conjuntamente desde una sola sede.
Con esta novedad, Sant Andreu se convierte en el quinto distrito de Barcelona con una unidad nocturna autónoma de la Guardia Urbana. En total, la ciudad pasa de seis a siete Unidades Nocturnas operativas. Además de la nueva unidad en Sant Andreu, permanecen activas las unidades propias en los distritos de Ciutat Vella, Eixample, Sants-Montjuïc y Sant Martí, mientras que dos unidades conjuntas cubren respectivamente Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi y Gràcia, y Horta-Guinardó y Nou Barris.
Según el Ayuntamiento, el nuevo modelo organizativo permitirá una gestión más cercana al territorio, una mejor distribución de los recursos y un mejor tiempo de respuesta ante incidencias nocturnas, adaptando el servicio a las necesidades específicas de cada barrio.
El refuerzo de Sant Andreu forma parte de un plan más amplio iniciado en 2021 para aumentar la presencia nocturna de la Guardia Urbana en toda la ciudad. Desde entonces, el número de Unidades Nocturnas Operativas ha pasado de cuatro a siete, mientras que los agentes en turno nocturno han aumentado de 435 a 776, lo que supone un incremento del 78,4%.
Se trata de una inversión estructural que busca garantizar mayor seguridad urbana, presencia en el territorio y calidad de convivencia, especialmente durante las franjas horarias más sensibles de la noche en los barrios de Barcelona.
