Friuli: el terremoto de 1976 en los ojos de los niños

“E ven la fin dal mont!”
El terremoto de Friuli de 1976 contado a través de la mirada de los niños: libertad, comunidad y nostalgia. A cincuenta años de la tragedia.

Un proyecto de la Asociación Int di Cuje APS (Tarcento), con el apoyo del Consejo Regional de Friuli Venezia Giulia.

Con motivo del quincuagésimo aniversario, la Asociación Int di Cuje APS de Tarcento presenta “E ven la fin dal mont! Una bambina friulana nel terremoto del 1976”, un libro que se suma a la memoria colectiva del sismo desde una perspectiva inédita y sorprendente: la de los niños que vivieron aquellos años como una aventura y que hoy, a cincuenta años de distancia, pueden finalmente poner nombre a lo que aquello significó realmente.

El proyecto editorial ha sido posible gracias a la contribución del Consejo Regional de Friuli Venezia Giulia, en el marco del Reglamento para la concesión de ayudas a iniciativas capaces de promover y valorizar el territorio regional. El volumen, editado por Paola Treppo —fotógrafa, periodista y escritora friulana que desde hace años cuida la memoria local para que no se pierda— recoge testimonios inéditos y recuerdos de los niños de Coja, el relato de quienes fundaron la escuela “Monseñor Camillo Di Gaspero” en aquellos días difíciles, además de numerosos documentos de archivo e imágenes históricas.

“E ven la fin dal mont!” (“¡Llega el fin del mundo!”, expresión real pronunciada por la abuela Regina Felicita Monsutti la noche del 6 de mayo) saca a la luz aspectos singulares de aquella experiencia colectiva, como la paradoja de una infancia feliz dentro del trauma:
«Para nosotros, los niños, fue una aventura infinita: pueblos de barracones donde jugar libremente, nuevos pueblos transformados en escenarios fantásticos, espacios donde experimentar lo increíble. No sabíamos que estábamos viviendo un tiempo extraordinario», escribe Treppo.
Mientras los adultos trabajaban en la reconstrucción, los niños vivían una libertad sin precedentes. Corrían entre las obras, exploraban los bosques, se autogestionaban en los pueblos prefabricados. Desarrollaron una autonomía precoz y un sentido de la responsabilidad que los marcaría para siempre. Una dimensión narrada con profundidad y delicadeza por quien vivió realmente aquellos años.

Y luego, la nostalgia por los barracones:
«Cuando finalmente nos mudamos a nuestras “casas nuevas”, nos dispersamos. Aquella vida todos juntos, hecha de voces siempre presentes, de gritos y risas de la mañana a la noche, de juegos eternos y de puertas nunca cerradas con llave, quedó como un recuerdo que conservaríamos con nostalgia».

La vida en los barracones también tuvo aspectos positivos: la solidaridad, el compartir, la comunidad que se creó en los pueblos prefabricados de Plan di Paluz y Coja, y en Tarcento, fue una experiencia única que desapareció con el regreso a la normalidad.

El permiso para llorar, después de medio siglo:
«Este libro está dedicado a quienes finalmente se conceden el permiso de llorar, después de cincuenta años».
Durante cinco décadas, los friulanos encarnaron la resiliencia sin detenerse nunca a elaborar emocionalmente el trauma. Reconstruyeron “ladrillo a ladrillo, sin derramar una lágrima”. Hoy, tras tanto tiempo, quizá hemos encontrado un espacio protegido y verdadero para una elaboración necesaria.

La herencia inconsciente: la generación del “por si acaso”:
«Entre las herencias de aquel tiempo están los acopios de alimentos en las despensas, las reservas de todo, los generadores en el sótano, las estufas de leña conservadas incluso después de la llegada del gas metano. Por superstición y para estar tranquilos, y porque no se desperdicia. Con la conciencia de que poco se puede hacer frente a la furia de la naturaleza y la inexorabilidad del destino».
Un profundo análisis psicológico de cómo el terremoto moldeó a toda una generación. Comportamientos que parecen normales (hacer reservas, conservarlo todo, estar siempre preparados) forman parte de la herencia permanente de aquel 6 de mayo de 1976. El libro identifica y da nombre a esta herencia inconsciente, ayudando a las nuevas generaciones a comprender actitudes y miedos de padres y abuelos.

La reconstrucción invisible: la de las personas.
«El terremoto de Friuli reconstruyó casas y carreteras, y reconstruyó personas. Forjó a toda una generación que lleva dentro una herencia particular, hecha de sabiduría, prudencia y atención».
La reconstrucción no fue solo física, extraordinaria, sino también interior. El libro documenta cómo el sismo creó una nueva identidad friulana, forjando personas capaces de adaptarse, reinventarse y encontrar soluciones creativas. Una vez más: después de la miseria y la emigración. Una vez más, empezar de nuevo. Una herencia que va más allá de casas y carreteras: es la herencia del corazón, que hoy nos hace aún más sensibles hacia quienes están en dificultad y viven en la emergencia, y que impulsa a actuar de forma concreta cuando es necesario, sin demasiadas palabras.

El libro documenta con detalles inéditos dos experiencias educativas extraordinarias nacidas de la emergencia: la escuela en tienda de Coja, donde la maestra Liliana Cecconi continuó enseñando y creó con los niños el periódico “Rosis e fruz e fluriran simpri” (“Las flores y los niños florecerán siempre”), recogiendo las voces de los habitantes; y la escuela “Monseñor Camillo Di Gaspero”, fundada por don Antonio Villa entre los prefabricados de la “Domus Mariae” en Tarcento, completamente gratuita y sostenida por la solidaridad. Una institución que sigue viva hoy, custodiando la memoria de aquel renacer. En 2026 cumplirá cincuenta años de vida.

El volumen reúne memorias personales, documentos oficiales inéditos, cartas, fotografías de época y testimonios directos. Desde los planos de los prefabricados “Premedil” hasta los proyectos de las “casas nuevas”, desde recibos de compras para la reconstrucción hasta imágenes de pueblos de barracones cubiertos de nieve: cada página es una pieza de la memoria colectiva.

Las voces institucionales.
El libro se abre con prefacios de Mario Anzil, vicepresidente y consejero de Cultura de la Región Friuli Venezia Giulia; Roberto Revelant, presidente de la Asociación de Municipios del Terremoto y de los Alcaldes de la Reconstrucción del Friuli; Mauro Steccati, alcalde de Tarcento; Silvia Fina, concejala de Biblioteca y Turismo de Tarcento; y Alex Franz, presidente de la Asociación Int di Cuje.
Paola Treppo es fotógrafa, periodista y escritora friulana; desde hace años recoge testimonios orales de las tradiciones del Friuli histórico. Es autora de “Le Madonne Vestite del Friuli”, “I morti raccontano i vivi”, “L’America di Irene” y otros volúmenes dedicados a la memoria friulana.

«La gente ya no tenía nada, salvo a sí misma. Lo que nos empujó a seguir adelante fue el consuelo de los afectos, la necesidad de ayudar a los demás, a quienes estaban peor que nosotros. Sabíamos, en nuestro corazón, que los pueblos volverían a levantarse. Así afrontamos, día tras día, todas las dificultades que trajo consigo la devastación, caminando con dignidad entre los escombros».
(Annamaria Monsutti)