Cultura del Mate: símbolo nacional argentino. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Imagen de una colección privada de mates, pertenecientes a Fabián Simón de Neuquén-Argentina

En la Argentina, llamamos mate tanto a la infusión que se prepara con hojas de yerba mate, cuyo nombre científico es Ilex Paraguariensis, como también al recipiente donde se lo toma, existen muchos tipos distintos de mate, pero el más utilizado y tradicional es el de calabaza.

El mate de calabaza se elabora con el fruto seco de la calabaza (Lagenaria siceraria), al que se le extrae la pulpa y semillas y se deja secar, para que pueda ser utilizado como mate. Su interior puede ser liso o poroso, lo que definirá la absorción de los sabores de la yerba. Su capacidad de realzar el sabor, junto con su vínculo con la historia y la cultura matera, es fundamental para una elección inigualable, para quienes prefieren el mate en su forma más pura.

Típicos mates de calabaza, en la segunda imagen adornado con una piedra nacional argentina: rodocrosita o piedra del Inca (Piedra rosa)

El mate tiene sus raíces en la cultura guaraní. Los guaraníes son un grupo de pueblos nativos sudamericano, se ubican geográficamente en parte de Paraguay y noreste de Argentina. Agricultores y cazadores-recolectores, su economía se basaba en la agricultura itinerante de la mandioca y la yerba mate, viviendo en grandes aldeas, quienes consumían la yerba mate como infusión, alimento y moneda.

Con la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, quienes aprendieron de los guaraníes el uso y las virtudes de la yerba mate, el consumo se popularizó convirtiéndose en un símbolo de igualdad y socialización entre ambas culturas. Los conquistadores españoles hicieron que su consumo se difundiera en forma extraordinaria al punto de organizarse un intenso comercio desde su zona de origen a todo el Virreinato del Río de la Plata. Más tarde los religiosos jesuitas introdujeron el cultivo en sus misiones, distribuidas en el norte de la Argentina, y sur de Paraguay y Sudoeste brasileño Fueron los grandes responsables de dar a conocer la yerba mate en otros continentes como Europa

Otro Jesuita que tomaba mate: El Papa Francisco toma un sorbo de mate al llegar a su audiencia general en la Plaza de San Pedro. Alberto Pizzoli/AFP/Getty Images

Aunque ya en 2013 el mate fue declarado «Infusión Nacional» por el Congreso de la Nación Argentina, y un año después, con la sanción de la Ley 27.117, se dispuso que el 30 de noviembre de cada año se celebre el “Día Nacional del Mate”, en conmemoración al caudillo Andrés Guacurarí y Artigas, más conocido como “Andresito”, de familia guaraní, el único gobernador indígena de nuestra historia, que fomentó la producción y distribución de la yerba mate.

La costumbre del mate se ha arraigado, cada vez más, en la vida de los habitantes del sur de Sudamérica y extendiéndose a otros continentes. Permanece inalterada durante cinco siglos de historia. Hoy para los argentinos, tomar mate es mucho más que beber una infusión: es un gesto de amistad, de cordialidad; un sinónimo de encuentro que no distingue edades ni estratos sociales. Su consumo implica incorporar al cuerpo una serie de beneficios para la salud, gracias a sus reconocidas propiedades antioxidantes y energizantes.

El mate es, sin dudas, la infusión con más arraigo en el país. El cultivo se localiza en Misiones y nordeste de Corrientes. La producción de yerba mate molida y envasada para el mercado interno fue de casi 300.000.000 millones de kg.

Argentina, es hoy, el principal productor y exportador mundial de yerba mate.

Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en la Argentina se consume un promedio 6,4 kg por habitante por año y la yerba mate está presente en más del 90% de los hogares. Actualmente con más de 275 millones de kilos consumidos al año. También se pueden encontrar en el link los principales productores nacionales de yerba mate por tipo de yerba

Para poder cebar mate se requieren varios elementos: El termo con agua tibia (70-75 grados) o pava; el mate; la bombilla, la yerba y si se prefiere azúcar u otras hierbas

Set Matero Super Premium Cardon Stanley. Foto derecha de una pava tradicional y mate

Curiosidades: El mate se sirve a uno de los invitados. Este lo toma y devuelve al “cebador” que es el que tiene el equipo completo y el encargado de cebar y “seguir la rueda”, así se completa con el total de personas que participan de la “mateada”, esto se repite hasta que haya alguien que siga tomando. Cada persona, cuando ya no desea tomar más, entrega el mate al cebar diciendo “gracias”.

Cebar mate en ronda es un ritual de unión que requiere un único cebador, tiene sus propias reglas que, si bien no son estrictamente obligatorias, son implícitas y sirven para la regulación de la práctica. El orden de consumo es hacia la derecha, el cebador es el mismo durante el tiempo que dure el mate, la bombilla solo puede ser movida por él y no debe llenar el mate al máximo, pasando el mate con la bombilla mirando hacia el invitado.

No existe una mejor hora para su consumo, según la persona o la zona donde viva, lo tomara una o varias veces al día. Hay muchísimas maneras excelentes de preparar y dar sabor al mate: hay quienes le añaden azúcar, cáscaras de naranja y limón café o distintas hierbas digestivas.

Un clásico: una ronda en torno al mate. (Foto: Adobe Stock) El cebador debe tener paciencia y disfrutar el momento de compartir. 

El secreto del mate reside en su capacidad única de combinar funcionalidad cotidiana con un alto valor simbólico. Es una categoría profundamente instalada en los hábitos, que trasciende edades, géneros y clases sociales. Además, logró algo excepcional en términos estratégicos: mantenerse vigente sin depender de campañas masivas, anclado en la fuerza del comportamiento social y el valor de pertenencia que genera”, “el 71% de los argentinos lo toma a diario y lo incorpora desde la infancia, en el seno de su familia”. Así, lo que empieza como costumbre doméstica se transforma en símbolo de pertenencia y se naturaliza como parte del día a día, generando espacios de conexión con uno mismo o para compartir con otros. ​analiza desde el punto de vista del marketing, Magdalena Iocco, Directora de Moiguer Consultora de Estrategia.

El mate se disfruta incluyendo a los niños pequeños. Foto de Cayetana, mi sobrina-nieta (2 añitos), disfrutando de una tarde en familia

De la mano de actuales “embajadores” de la talla de Lionel Messi, el Papa Francisco y su influencia en los medios y redes sociales, el mate comenzó a ser conocido a escala mundial.
Durante el 2022 se despachó yerba mate argentina hacia más de 40 países, con embarques que totalizaron más de 40 millones de kilos. El caso más emblemático, y curioso a la vez, es Siria que concentra el 78% de las exportaciones y consume mate cebado.

Lionel Messi, gran referente argentino del mate en el mundo

Un dato muy curioso es LUNGRO, un municipio italiano situado en la provincia de Cosenza, en la región de Calabria, forma parte del conjunto de localidades arbëreshë cuenta con 3.000 habitantes aproximadamente y debido a la inmigración argentina, el mate llegó a esta región a fines del siglo XIX y se adoptó como una tradición propia, por lo que ha sido apodada la Capital Europea del Mate. Todos los años en verano, se celebra allí la fiesta del mate, Durante el evento hay shows de música, danza y comedia, y es posible encontrar productos relacionados con el mate.

Desde el año 2025 cuentan con su propia marca de yerba “Lungro” fabricada exclusivamente para ellos por la empresa familiar argentina Molinos Unidos, que también trabaja para expandir la cultura del mate por el mundo.

Lungro: La Capital Europea del Mate celebra anualmente la «Festa del Mate» con música, danza y productos tradicionales (Grosby)

Quedan muchas cosas por contar pero quedan todos invitados a disfrutar de un mate compartido porque en mi país: “Un mate no se le niega a nadie”