El Palacio Gagliardi de Vibo Valentia acogió la presentación de “Solo quería jugar a las figuritas”, el libro autobiográfico de Piero Muscari
El viernes 19 de diciembre a las 17:30, el Aula de Eventos del Instituto de Criminología de Vibo Valentia, en el Palacio Gagliardi, no fue simplemente el escenario de la presentación de un libro. Por una tarde se transformó en un espacio de memoria compartida, diálogo y relato colectivo. El protagonista fue “Volevo solo giocare a figurine. Retazos de vida, hilos de historias: cómo aprendí a coser identidades”, de Piero Muscari, publicado por Rubbettino, pero sobre todo la ciudad que atraviesa y devuelve ese libro: Vibo Valentia.
Dialogó con el autor Nicolino La Gamba, periodista de Radio Onda Verde, quien condujo el encuentro con un enfoque narrativo, dejando espacio a las historias y a las voces. «El libro de Piero Muscari no cuenta solo una historia personal – subrayó – sino que devuelve el valor cívico del relato. Cuando la narración es auténtica, se convierte en identidad, comunidad y futuro».
Partiendo de sí mismo, Muscari narra una generación, un territorio, una ciudad compleja, a veces áspera, a menudo incapaz de reconocer sus propios talentos, pero increíblemente fértil. Las radios libres, las plazas, los eventos, las heridas y los renacimientos se convierten en materia viva de un relato que une autobiografía e historia colectiva. «Las heridas, si se atraviesan de verdad, no te debilitan, te dan una voz. Contarse no es vanidad, es responsabilidad», explicó Muscari, aclarando el sentido profundo del libro.
En el centro de la velada surgió también el nacimiento del término Storytailor, acuñado por el propio Muscari para definir un enfoque artesanal de la narración: no historias en serie, sino relatos hechos a medida, respetando identidades, fragilidades y verdades. «No cuento historias en serie: las hago emerger. Las historias solo funcionan si están hechas a medida», afirmó, evocando el episodio de las “figuritas” como origen simbólico de su vocación: comprender, desde niño, que para estar en el mundo hay que saber comunicar.
El relato se amplió luego a los años de las radios libres, con Radio Onda Verde evocada como una auténtica escuela de libertad. Mimmo Famularo, periodista y editor, reconoció en Muscari un papel generacional: «Para mí Radio Onda Verde fue como Radio Deejay y Piero Muscari mi Cecchetto». Pietro Comito, hoy periodista dedicado a la crónica, centró la atención en la ética del relato: «De Piero aprendí que cuando entrevistas a alguien debes hacer emerger quién es realmente, no la imagen que quieres construir».
La narración involucró también a las instituciones, sin retórica. El alcalde Enzo Romeo reconoció en la historia de Muscari una determinación poco común: «Encarnó al calabrés que no se detiene ante nada y que logra hacer cosas importantes también para esta ciudad». Franco Sammarco, exalcalde, recordó el Premio Il Faro: «Las historias y las imágenes de este libro no son solo de Piero, son la memoria de una comunidad». Maria Limardo, alcaldesa en tiempos de Vibo Capital del Libro, habló de valentía cultural: «Piero Muscari es una personalidad absoluta en el mundo de la comunicación y Vibo debe tener el coraje de reconocerlo». Daniela Rotino Araneo, exconcejal de Cultura durante la administración Limardo, leyó en el volumen un archivo emocional de la ciudad: «En este libro he encontrado fragmentos de la historia de Vibo, devolviendo sentido a los lugares y a las personas». Vitaliano Papillo, presidente del GAL Terre Vibonesi, cerró el círculo sobre el método: «Piero es un innovador que ve antes que los demás, con calidad y profesionalidad. Es lo que esta tierra necesita de verdad para crecer».
En el plano humano, el libro mostró su fuerza más auténtica. Marcello Francioso, excolaborador de Muscari, sintetizó años de trabajo y confrontación en una frase: «El mayor valor que Piero me transmitió fue enseñarme a soñar». Cino Serrao, escritor y empresario, habló de pertenencia: «Este libro cuenta el amor auténtico de Piero por su tierra, un vínculo que no se rompe ni siquiera cuando se parte». Roberto Cosentino recordó el paso de la radio a la web como una experiencia generacional que une memoria y futuro: «Volver a escuchar estas historias fue una forma de volver a recorrer mi vida».
En el relato de la velada surgieron también figuras de amigos significativos como Pino Scianò, director de Radio Onda Verde y presencia constante en la construcción de eventos y proyectos culturales en el territorio, y Michelangelo Tagliaferri, fundador de la Academia de Comunicación de Milán, señalados por Muscari como referentes humanos e intelectuales decisivos en su trayectoria. Para cerrar, el agradecimiento al fotógrafo Tonio Verilio, capaz de contar la ciudad sin palabras: «Tonio narra Vibo con una mirada honesta, captando aquello que a menudo fingimos no ver».
Emergió con fuerza la idea de que contar una vida significa también contar un lugar, una comunidad, una etapa histórica. Nacido en Vibo Valentia en 1965 y trasladado a Milán en 2018, Piero Muscari es periodista, autor e ideador del método del Storytailoring, hoy reconocido como un enfoque distintivo de la narración empresarial, institucional y humana. Con “Solo quería jugar a las figuritas” regresó a su ciudad no para celebrar un logro, sino para devolver una historia colectiva, recordando que narrar no es solo comunicar, sino un acto profundo de humanidad.
